Las razones del odio.

En http://meneame.net/story/las-razones-de-un-homofobo nos envían a esto.No sé cuál es esta página, y no sé quién es Eulogio López, pero realmente ha dicho cosas que piden a gritos ser contestadas:

A título de aclaración: odiar la homosexualidad no es odiar al homosexual, por la misma razón de que odiar el hambre no supone odiar al hambriento ni odiar el sida significa aborrecer al sidoso.

Léase como “La homosexualidad es una lacra, una enfermedad, un mal que sufren estas personas”. Desde este comienzo hay algo que no funciona bien en este artículo. ¿Qué hay de malo en la homosexualidad, como para que sea vista como un mal que se sufre y no como una condición que se vive? Alguien puede argumentar que se trata sólo de metáforas.

De nada sirve alegar algo tan lógico como que nada tiene uno contra los homosexuales, pero que la homosexualidad ni es sexo, ni es amor, ni es matrimonio, sino una cochinada enorme, objeto de tratamiento psiquiátrico.

Pero la verdad, lo está diciendo claro. “La homosexualidad es una cochinada enorme, objeto de tratamiento psiquiátrico”. Es decir, que una persona homosexual, en el mejor de los casos, es enormemente disfuncional. Cuando la única diferencia es que te atrae alguien de tu propio sexo en lugar del opuesto. No se puede decir que no odias a los homosexuales, sino a la homosexualidad, y en seguida decir que necesitan tratamiento psiquiátrico porque su orientación sexual “es una cochinada enorme”. (Por cierto, ¿Hispanidad.com es un periódico? Ningún periódico que se respete a sí mismo utilizaría ese lenguaje. )

Suponiendo que la homosexualidad fuera un desorden, ¿Sería tan grave como para necesitar tratamiento psiquiátrico? Y en el caso de quienes tienen asumida la homosexualidad como parte de sí mismos (que, puedo decirlo de primera mano, es una experiencia difícil, lenta y en muchos casos dolorosa) ¿Es necesario hacerlos pasar de nuevo por eso, y hacerlos tomar y adaptarse a una nueva orientación sexual? Siempre he pensado que uno debe buscar convertirse en una mejor versión de sí mismo, en el ser humano más productivo y más bueno que le sea posible, y eso no tiene nada que ver con la orientación sexual. A menos que se considere a la heterosexualidad como un bien objetivo y absoluto, deseable en sí misma sólo por el hecho de ser heterosexualidad, no hay razón para hacer a alguien revivir el proceso de adaptarse a una nueva orientación sexual.

Y lo peor: mucho me temo que, con el orgullo gay, va a ocurrir lo mismo que con el feminismo: generará, ya está generando, una revuela, no contra la homosexualidad, a la que me apuntaría sin dudar, sino, precisamente, contra los homosexuales.

¿Una revuela? Supongo que se refiere a una combinación de “revuelo” y “revuelta”. En todo caso, se refiere a algo contra los homosexuales. En primer lugar, es algo que lleva sucediendo desde antes de que surgiera el concepto de “orgullo gay”. Una investigación express (Gracias al cielo por la Wikipedia) muestra que existían leyes contra la homosexualidad desde el siglo XIII, mientras que el Día del Orgullo Gay data de 1969.

La obsesión por colocarnos lo homo hasta en la sopa, cuidado que están pesaditos, ellos y el poder que les utiliza, la discriminación positiva de los gays -es decir, la marginación de los heterosexuales-

Voy a pasar por alto el FUD sobre “el poder que utiliza a los gays”. Simplemente un detalle: Se está buscando terminar la discriminación negativa y la marginación a los gays. ¿En qué lugar existe discriminación positiva? ¿Algún ejemplo?

Y ambos movimientos -machismo y desprecio hacia los gays- nunca serán justificables y deben ser perseguibles, pero sí son predecibles y, si no comprensibles, sí explicables.

Léase: “Si los atacan es porque van provocando. Ellos se lo buscaron”. Con esto tenemos la excusa para cualquier discriminación y violencia que quiera ejercerse. La culpa siempre es de ese ser humano a medias a quien llamamos “el otro”.

Soy homófobo porque la homosexualidad es degradación de las personas, y a mí me gusta mucho el ser humano. Degradación no sólo física, sino también psíquica y, naturalmente, moral.

Supongamos que la homosexualidad realmente fuera una degradación total. La reacción más humana contra esto no es el negar la condición humana de quienes la sufren, y esto es lo que se hace al discriminarlos, pues se indica que existen personas intrínsecamente más valiosas que ellos, y dado que todas las personas deben tener el mismo valor intrínseco, inherente a su condición humana, al valer menos que una persona, forzosamente se les trata como no-personas.

Y todo eso, como dije, suponiendo que la homosexualidad fuera realmente una degradación de cualquier clase. Que no veo por qué tiene que ser una degradación física, ni psíquica, ni moral.

Claro que existe una estética homosexual -sencillamente horripilante, hagiografía del feísmo

Lo que para algunos es horripilante, para otros puede ser sublime. Encuentro difícil manejar el concepto de una estética absoluta contra la que se pueda comparar de forma objetiva todo lo que se mire.

Una degradación de tal calibre corroe a la persona en todas sus esferas, y corroe a las sociedades como un virus de difícil erradicación.

Leyendo en buen español: La existencia de la homosexualidad (y, por implicación, la de los homosexuales, pues no puede haber la primera sin los segundos) es un peligro para la sociedad. Así que es necesario que no haya homosexualidad (ergo, homosexuales, ¿queda claro hacia dónde vamos?) para la seguridad de la sociedad.

Así que hay que deshacernos de alguna forma de la homosexualidad (ergo, de los homosexuales), porque su existencia es un peligro para la sociedad. ¿O existe alguna manera de deshacernos de la homosexualidad sin hacer que deje de haber homosexuales?

Si aceptamos el postulado de Eulogio López, sería necesario, en el mejor y más tolerante de los casos, hacer pasar a todos los homosexuales por terapias para que se volvieran heterosexuales, en muchos casos contra su voluntad. ¿Eso es tolerancia? ¿Eso es no odiar a los homosexuales?

Soy homófobo, sobre todo porque soy mortifóbico: me encanta la vida y odio la muerte. No el morir, que es cosa distinta: lo que odio es lo muerto, lo que carece de vida, y mucho me temo que la homosexualidad nos lleva precisamente a eso: a la muerte. Si aplicamos el imperativo categórico de Enmanuel Kant, ese señor tan plomo que ya sólo defienden los progresistas, la generalización de la homosexualidad terminaría con la raza humana.

No sabía lo que es el imperativo categórico (gracias, todos los días se aprende algo nuevo), pero dice, textualmente: “Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu actuación se convierta en una ley universal.”

El que una persona homosexual practique la homosexualidad responde a la búsqueda de satisfacción (sexual, interpersonal, emocional, qué más da) de una manera distinta a la que lo hace la mayoría de las personas, porque las vías por las que lo satisface el común de la sociedad no le satisfacen. Si aplicamos aquí el imperativo categórico, extendiendo la máxima de la actuación a una ley universal, puede aplicarse a toda la humanidad como dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Todo humano tiene derecho a la vida, la libertad, y la búsqueda de la felicidad

Odiar lo muerto (en el sentido de “lo que carece de vida”) también es incomprensible. No hay vida en un glaciar, ni en una montaña, ni en nada distinto de los seres vivos, y aún así son algo admirable, y su existencia es necesaria para lo que sí está vivo.

Lo gay es la consagración del sexo sin concepción y concepción sin sexo. Es el hastío de la existencia, la languidez monótona, la vida mortecina, artificialmente excitada y naturalmente histérica.

Esto suena tremendamente a la visión distorsionada de que la vida de un gay se compone únicamente de música, discotecas y sexo de media hora con desconocidos a los que ni se pregunta el nombre. Y aunque algunas veces es cierto, para muchos de nosotros la homosexualidad es sólo una parte de nuestra identidad. Importante, fundamental si se quiere, pero sólo parte. Hay todo un mundo fuera de la orientación sexual de uno, y si le damos tanta importancia es porque no nos dejan alternativa, porque los homófobos centran su vida en torno a la homosexualidad más que casi cualquier homosexual. Y muchos de nosotros no nos conformamos con sexo, como no lo hacen muchos heterosexuales.

Es evidente que hay que luchar contra ello. El buen homófobo tiene dos cometidos: dar la batalla contra la homosexualidad y sacar a cuantos más homosexuales sea posible del infierno en el que viven.

Había pensado una respuesta para esto, pero en Menéame eskollo dijo las cosas más claro de lo que jamás podría decirlas:

Y digo yo: ¿este señor le ha preguntado a algún gay si quiere salir de su infierno? ¿no sería peor el infierno de ser gay y no poder demostrarlo, viviendo escondido en submundos marginales y de degradación?
(Comentario original aquí)

Por último, un video relacionado: ¿Te gustan los caracoles o las ostras?

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Comentarios

  • Nay  On abril 17, 2008 at 9:56 am

    Por fin algo de cordura, es una pena saber que a esta gente nada les hace cambiar de opinion, y luego que no progresamos..
    Me ha encantado tu respuesta!
    Saludines🙂

  • Nay  On abril 17, 2008 at 9:56 am

    Por fin algo de cordura, es una pena saber que a esta gente nada les hace cambiar de opinion, y luego que no progresamos..
    Me ha encantado tu respuesta!
    Saludines🙂

  • Valerian32  On octubre 10, 2008 at 4:54 am

    Bueno, me parece buen artículo (y bastante mal escrito el otro, fíjate que es en un periódico). Sólo quiero matizar un par de cosas.

    [a todo esto, yo tengo que confesarlo soy abiertamente heterosexual, las mujeres me producen muchísima más atracción que cualquier hombre pueda inspirarme]

    En cuanto a lo de la discriminación positiva, ocurre más con las mujeres que con el colectivo gay (que se olvida en algunos casos de las lesbianas), pero estoy seguro que algún caso se ha dado y espero que no se dé más.
    La discriminación positiva consiste en poner en un sitio “a la vista” (de quien da igual) aun conjunto de personas que cumpla una serie de requisitos. Porcentaje de hombres y mujeres, porcentaje de homos con respecto a heteros (y cuando se asiente la población inmigrante también también habará un porcentaje de razas). Pero no porque salga así y esas personas tengan que estar necesariamente en esas proporciones por su utilidad personal, sino porque está establecido (aquí por ley lo de hombres y mujeres) un detereminado porcentaje, o hay que dar una imagen de “aquí también admitimos a gays en nuestra campaña, consejo directivo, etc” casi falta añadir “como si fueran iguales” . Esto lo que hace es supeditar la condición de uno a las capacidades que tiene como persona para desempeñar ese cargo. Esto genera cosas en España como el “ministerio de igualdad”. Un ministerio florero que se ha instaurado (y que cobra como cualquier otro) pero sin función clara específica para poder poner a una ministra florero.

    Eso sería la discriminación positiva (y siento haber desviado un poco el tema). Y a mí me parece muy degradante. Si en una comisión, cargo, directiva tienen que ser todos chicos o chicas o gays o lo que sea que lo sean, pero porque esas personas son las adecuadas no porque sean de una clase u otra.

    Yo lo más parecido en todo caso que he visto a esa discriminación positiva es que en mi colegio empieza a haber la sensación de que en la admisión (estoy en un colegio “progre”) empieza a haber de esto (porque además traen locazas que hacen parecer a Almodóvar un tipo gris). Sin embargo prefiero darles un voto de confianza y confiar en que no se ha debido a lo comentado antes sino que porque esos tipos merecían entrar. [suele haber unas 400 solicitudes para 50 plazas, así que han de escoger]

    En cuanto a lo de mortofóbico.. nuestra especie ha evolucionado lo suficiente y somos suficientes como para tener una tasa de natalidad reducida unos cuantos años. Por lo menos para que la tierra pueda soportar nuestra existencia.

    Y añadir que cada uno haga con su trasero y su delantera lo que desee siempre que no incluya niños.

  • Valerian32  On octubre 10, 2008 at 4:54 am

    Bueno, me parece buen artículo (y bastante mal escrito el otro, fíjate que es en un periódico). Sólo quiero matizar un par de cosas.

    [a todo esto, yo tengo que confesarlo soy abiertamente heterosexual, las mujeres me producen muchísima más atracción que cualquier hombre pueda inspirarme]

    En cuanto a lo de la discriminación positiva, ocurre más con las mujeres que con el colectivo gay (que se olvida en algunos casos de las lesbianas), pero estoy seguro que algún caso se ha dado y espero que no se dé más.
    La discriminación positiva consiste en poner en un sitio “a la vista” (de quien da igual) aun conjunto de personas que cumpla una serie de requisitos. Porcentaje de hombres y mujeres, porcentaje de homos con respecto a heteros (y cuando se asiente la población inmigrante también también habará un porcentaje de razas). Pero no porque salga así y esas personas tengan que estar necesariamente en esas proporciones por su utilidad personal, sino porque está establecido (aquí por ley lo de hombres y mujeres) un detereminado porcentaje, o hay que dar una imagen de “aquí también admitimos a gays en nuestra campaña, consejo directivo, etc” casi falta añadir “como si fueran iguales” . Esto lo que hace es supeditar la condición de uno a las capacidades que tiene como persona para desempeñar ese cargo. Esto genera cosas en España como el “ministerio de igualdad”. Un ministerio florero que se ha instaurado (y que cobra como cualquier otro) pero sin función clara específica para poder poner a una ministra florero.

    Eso sería la discriminación positiva (y siento haber desviado un poco el tema). Y a mí me parece muy degradante. Si en una comisión, cargo, directiva tienen que ser todos chicos o chicas o gays o lo que sea que lo sean, pero porque esas personas son las adecuadas no porque sean de una clase u otra.

    Yo lo más parecido en todo caso que he visto a esa discriminación positiva es que en mi colegio empieza a haber la sensación de que en la admisión (estoy en un colegio “progre”) empieza a haber de esto (porque además traen locazas que hacen parecer a Almodóvar un tipo gris). Sin embargo prefiero darles un voto de confianza y confiar en que no se ha debido a lo comentado antes sino que porque esos tipos merecían entrar. [suele haber unas 400 solicitudes para 50 plazas, así que han de escoger]

    En cuanto a lo de mortofóbico.. nuestra especie ha evolucionado lo suficiente y somos suficientes como para tener una tasa de natalidad reducida unos cuantos años. Por lo menos para que la tierra pueda soportar nuestra existencia.

    Y añadir que cada uno haga con su trasero y su delantera lo que desee siempre que no incluya niños.

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  • By meneame.net on abril 10, 2008 at 8:14 am

    Las razones del odio…

    Respuesta de nirgal a este meneo que se publico ayer en portada meneame.net/story/las-razones-de-un-homofobo donde Eulogio López da las razones por las que es homofobo….

  • By meneame.net on abril 10, 2008 at 8:14 am

    Las razones del odio…

    Respuesta de nirgal a este meneo que se publico ayer en portada meneame.net/story/las-razones-de-un-homofobo donde Eulogio López da las razones por las que es homofobo….

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